Noble y genuina, la lana se transforma con diseño en prendas que son en sí mismas un refugio.

Por Verónica Massonnier

La lana es más que un material textil: es un símbolo. Representa calidez, tiene una relación directa con las imágenes de madres y abuelas, genera una connotación de hogar; expresa naturaleza, confort, abrigo. 

Este año es, además, moda total. Es el año del protagonismo de las prendas envolventes, protectoras, prendas que son en sí mismas un refugio: grandes capas, enormes bufandas y gorros de look protagónico. 

Manos del Uruguay fue, a nivel local, la pionera en ubicar este material al tope de la valoración internacional. Y hoy, incorporando las colecciones Couture, amplía el público jugando con el color de manera intensa y renovadora. 

Manos del Uruguay

Si bien la lana como material es un capital que siempre tuvimos, hoy muchas marcas le han incorporado el diseño de una manera creativa; es interesante observar la presencia de Puro Punto (presente también en Tacuarembó a través de Cosamía Atelier), y toda una serie de propuestas que trabajan el telar o las agujas uruguayas para lograr piezas maximalistas y diferenciales con el valor de ser producidas en nuestro país. 

Puro Punto

Don Báez marca su identidad a través del color natural de la lana, y junto a Alva y Southwool han sido seleccionadas para presentarse en Manhattan; no hay duda de que la mirada internacional está en busca de expresiones auténticas y con una visible referencia artesanal. 

Don Báez

Southwool

Calmo y Cerrito de Indios, también siguiendo caminos muy propios, han rescatado materiales vegetales, hojas y ramas que se integran a la lana creando piezas únicas. By florencia, marca que lanzó la diseñadora Florencia Arrosa el año pasado, propone un mood contemporáneo y timeless a la vez tomando a la lana como su principal diferencial. Cueros Latinos sumó a sus diseños en cueros una nueva línea de tejidos en pura lana destacándose las ruanas, las mantas y los tejidos de punto trabajados. 

Calmo

Cerrito de Indios

By Florencia

Cueros Latinos

En otra línea, con técnicas de pura investigación e incorporando el estampado, Ana Livni toma el material en su estado primario y realiza piezas de autor, en una fusión del arte con la moda; el contexto internacional lo percibió y lo reconoce desde hace años, con un lugar que conjuga el streetwear con las galerías de arte.

Ana Livni

Lo sorprendente es que, de manera inesperada, la pandemia que vive la sociedad ha generado un impacto emocional que aproxima a lo natural y diluye parte del deslumbramiento por otros materiales. Es una oportunidad más para el reencuentro con algunos valores que parecían olvidados, pero en realidad estaban sumergidos bajo el sistema de “usar y tirar”; se ha producido un reencuentro con lo genuino, lo noble, lo natural, lo durable. Y una interesante generación de veinteañeras tomó las agujas y fabricó toda clase de amigurumis y prendas de vestir: de nuevo, las manos en acción.