Para qué sirven y cuando debemos usarlos.

Todas las mujeres sabemos que debemos seguir determinadas rutinas de cuidado para poder tener nuestra piel sana, hidratada y bella. Ésa es la parte fácil; pero muchas no sabemos cuáles son todas las opciones disponibles en el mercado para hacerlo de la mejor forma posible, ni cuál es la que mejor se adapta a nuestra problemática, piel y edad.

Seguramente, una gran parte de nosotras haya escuchado hablar alguna vez de los serums, ya que hace un buen tiempo que están disponibles; pero es probable que muchas de nosotras no tengamos del todo claro para qué sirven y cuándo debemos usarlos. Veamos.

¿Qué son?

Los serums o sueros son cosméticos de tratamiento con una alta concentración de activos que pueden tener efectos embellecedores inmediatos. Se les denomina serums debido a su formulación, ya que en un principio se constituían sobre una base acuosa; hoy en día, pueden encontrarse también en forma de emulsión o gel. Existen fórmulas con tecnologías de avanzada que proporcionan resultados visibles, además de ofrecer beneficios acumulativos.

UN SERUM ES MUCHO MÁS CONCENTRADO QUE UNA CREMA. LOS PRINCIPIOS ACTIVOS DE ÉSTE SON MUCHO MÁS FINOS  PARA PENETRAR MÁS PROFUNDAMENTE EN LA PIEL. UN SERUM ES UN VEHÍCULO, PREPARA LA PIEL PARA FACILITAR LA PENETRACIÓN DE LA CREMA QUE SE COLOCA ENCIMA.

Qué tipos existen?

Existen una gran variedad de sueros disponibles para distintas necesidades, problemáticas, pieles y edades. Ante todo es importante tener en cuenta que no hay una edad determinada para comenzar a usarlos, sino que “depende de nuestro tipo de piel y de nuestra preocupación”, asegura Magdalena.

Los grandes tipos son:

  • Serums seboreguladores: ideales para tratar el exceso de grasa de las pieles y para equilibrarlas.
  • Serums despigmentantes: aclaran manchas cutáneas.
  • Serums hidratantes y nutritivos: para pieles muy secas o con problemas de pérdida de agua.
  • Serums reafirmantes: con efecto tensor inmediato y a largo plazo.

Aunque existen múltiples serums, todos cumplen cuatro reglas básicas:

  • Alta concentración de componentes;
  • Absorción inmediata;
  • Acción rápida;
  • Reparación profunda.

Virtudes y aplicación

Los serums son ideales para sacarnos de un apuro cuando estamos cansadas, estresadas o cuando nuestra piel luce apagada. Con una única aplicación, notaremos cómo la piel del rostro se ilumina y relaja; este efecto obedece a que tienen atributos antifatiga y efectos lifting o tensor.

Como todos los productos, debemos aplicarlo siempre sobre la piel limpia; al ser un primer producto de tratamiento, debemos aplicarlo con un leve masaje (aplicando la técnica del “tecleo”), para luego colocar la crema y, en último término, maquillarnos.

Tips para hacer el serum más efectivo:

  • La base de maquillaje y los sueros pueden ser complementarios: para conseguir un efecto relajado y un lifting instantáneo, sólo hay que añadir unas gotas de serum tensor a la base, y aplicarlo sobre el rostro antes de un maquillaje de fiesta o para retoques a lo largo del día, disminuyendo así los signos de fatiga.
  • Usá un serum súper hidratante si trabajás en una oficina o debés pasar horas en un ambiente extremadamente seco: evitarás la deshidratación.
  • No olvides aplicar el serum despigmentante en las manchas cutáneas de las manos y el escote. Aunque sea un producto facial, también puede usarse como tratamiento puntual en otras zonas.
  • Aplicá el suero en el rostro con un suave masaje circular, descendiendo hacia el cuello y el escote.
  • Para conseguir que los activos penetren más profundamente en la piel, limpiá y desmaquillá bien el rostro y el escote antes de aplicar el suero.
  • Usá el suero a diario en la mañana y en la noche. Sólo así conseguirás resultados a largo plazo, ya que es un tratamiento que repara en profundidad la epidermis y no un cosmético de uso puntual.

¿Cuál es la diferencia entre un serum y una crema hidratante?

Un serum es mucho más concentrado que una crema. Los principios activos de éste son mucho más finos  para penetrar más profundamente en la piel. Un serum es un vehículo, prepara la piel para facilitar la penetración de la crema que se coloca encima.

Se recomienda no usar los serums solos, especialmente durante el día, ya que no ejercen de barrera frente a las agresiones medioambientales -como sí hacen las cremas-, ni contienen filtros solares que protejan de la acción de los rayos ultravioletas. Las cremas no contienen tan alta cantidad de activos ni su acción es tan instantánea, ya que deben cumplir otras características propias de su formulación, como la hidratación, por ejemplo.

Ya informadas, sabemos que no tenemos por qué elegir entre la crema o el serum: ambos son necesarios y complementarios, atacando y resolviendo distintas problemáticas y necesidades.