La nueva serie del creador de “The Sex and The City” 

Emily Cooper tiene todo lo que se necesita para encarnar un personaje inolvidable; tiene algo de Audrey Hepburn en Desayuno en Tiffany y de Julia Roberts en Mujer Bonita, en una serie con el nivel de impacto que tuvo en su momento Sex and the City. 

Lily Collins, hija de Phill Collins es Emily, la nueva it girl del nuevo hit de Netflix, representa a una joven estadounidense de veintitantos años, experta en redes sociales que, por motivos laborales se muda a vivir a París y a trabajar en una agencia de prensa francesa. Las culturas chocan mientras se adapta al idioma y a los desafíos de la vida en una ciudad extranjera, haciendo malabarismos con su carrera, nuevas amistades y su vida amorosa. El galán es francés; Lucas Bravo, modelo y ex chef de 32 años, mide 1,86 y confirmó que está muy a gusto de poder actuar en su país y representar de la mejor manera “los clichés” de su cultura. 

Emily se va convirtiendo en influencer, registrando cada paso y movimiento que realiza en la ciudad luz a la vez que lleva al espectador en ese recorrido por el Sena, las florerías, cafeterías, plazas y confiterías, siempre con actitud “positiva” aunque no siempre coincide con su verdadero estado de ánimo. Parece no pretender tener conocimientos culturales más amplios; solo es una mujer joven que se centra en su trabajo buscando oportunidades de negocios confiada en su carácter de millenial conocedora y hábil con las redes sociales del mundo digital. 

La comedia es fresca y tiene ese punto justo que no es ni drámática ni de humor, ni absurda ni seria, más bien con el toque justo de actualidad, fantasía y romanticismo que finalmente la vuelve encantadora y cautivante.

Lo interesante es cómo aborda el tema de la sexualidad y la identidad femenina. En Sex and the City el tema central tenía que ver con la preocupación de las chicas de llegar a los 30 años solteras, mientras que Emily, en París, coquetea y se relaciona con varios hombres, aunque su corazón parece centrarse en Gabriel, el Chef, quien está comprometido con Camille y que vive en el piso de abajo de su departamento.  

La moda está presente siempre y los looks de la protagonista dan que hablar. Se asemejan a estilismos de conocidas influencers reales principalmente en el mix de estampas y determinados accesorios. La serie se filmó el año pasado, antes de la pandemia, momento en las cuales la moda vivía un apogeo y una excentricidad que no es el espíritu de hoy. Queda preguntarnos si la serie reavivará los deseos por una moda más extravagante y osada. Apenas se estrenó la serie en Netflix, se agotaron las fundas del teléfono que Collins lleva en el programa, que está hecha para parecerse a una cámara de película antigua, con una correa para usar el dispositivo como un collar. Además, en el noveno episodio del programa, Emily Cooper, luce un lujoso bolso bandolera de color rosa claro, que Refinery29 identificó como la billetera con cadena Nicola Faux Fur de Kate Spade, que está agotada así como la musculosa y falda amarilla de Ganni Hemlock que luce en los primeros episodios.