¿Estás cansada de luchar contra la celulitis?

Seguro que año tras año te examinás horrorizada en el espejo comprobando que esos malditos “pocitos” se profundizan o extienden, haciendo que la sola idea de estar en bikini te petrifique. Y qué decir de toda la ropa que descartamos cuando nos encontramos en la soledad de un probador, ¡y nos enfrentamos a una mala versión de nosotras mismas! Es difícil determinar si es la luz, el espejo, el espacio reducido o la combinación de todos estas variables, pero muchas veces el probador de la tienda es el enemigo número uno de nuestra autoestima.

Siempre es buen momento para arrancar, pero esta vez tiene que ser en serio. Cierto es que los milagros no existen y que los años no vienen solos, pero con un poco de voluntad, conducta y constancia -y con un pequeño desembolso de dinero, por qué no- podemos mejorar sensiblemente la apariencia de nuestra piel y llegar a la figura deseada. Seguramente que la mayoría de las cosas que debemos hacer -o evitar- nos parezcan pequeñas torturas o acciones poco estimulantes; pero ya sabemos que sin esfuerzo no hay recompensa.

Primero, lo primero: todas sabemos cómo luce la celulitis y podemos identificar perfectamente cuándo nos ataca, pero ¿qué es exactamente? Se le llama celulitis a los depósitos de grasa que se forman bajo la piel, con una textura similar a la piel de las naranjas. En sí, la celulitis es grasa pura, sólo que en un depósito más nutrido que el resto. Usualmente, la celulitis se localiza en las caderas, el bajo vientre, los muslos y los glúteos y, en términos generales, existen cinco tipos distintos: generalizada, localizada, dura, edematosa y fláccida.

Chau, chau, adiós

El objetivo es claro: queremos decirle adiós a la celulitis. Para eso, debemos combatirla desde adentro, combinando dieta, ejercicio, hábitos y distintos tratamientos.

Existen algunas reglas que, seguidas al pie de la letra, se convertirán en nuestro aliado número uno para eliminar la celulitis.

Adiós a:

  • La sal: el sodio nos hace retener líquidos, aumentar de peso y propicia la aparición de la celulitis.
  • Café negro y cigarrillo: además de atentar contra nuestra sonrisa blanca y perfecta, son dos enemigos de temer en lo que a la celulitis se refiere.
  • Alcohol: una copa de vino no te hace daño, pero el consumo de alcohol en el largo plazo favorece la retención de líquidos, la celulitis, y encima, ¡engorda!
  • Permanecer mucho tiempo de pie o sentada.
  • Usar ropa muy ajustada: más allá que, por lo general, es de mal gusto y no nos favorece, es un obstáculo para la circulación y una de las principales causantes de la celulitis.

6 armas contra la celulitis

1 Alimentarse adecuadamente: cuando elijamos qué comer, debemos optar por aquellos alimentos que no favorezcan la retención de líquidos. No debemos olvidarnos de las proteínas -pollo, salmón, atún- y de las futas y verduras, priorizando los frutos rojos, las uvas y la espinaca, y evitando aquellas hortalizas que hinchan.

2 Practicar algún tipo de deporte acuático, como por ejemplo la gimnasia acuática: el ejercicio es la mejor arma contra la celulitis, y si es en el agua, ¡mucho mejor!

3 Usar medias de descanso: no serán cómodas ni sexies, pero hay que intentar utilizarlas toda vez que se pueda, ya que son buenas para la circulación y para evitar la retención de líquidos.

4 Disminuir sensiblemente el consumo de dulces: muchas veces los comemos por ansiedad o estrés, pero el dulce es un de los peores enemigos de la celulitis; por ende, tratemos de evitarlos lo máximo posible.

5 Aplicar una crema con cafeína: está comprobado que éste es uno de los ingredientes más efectivos contra la celulitis, acelerando la liberación de grasa y frenando su almacenamiento.

6 Beber mucha agua: ya saben, ¡mínimo 2 litros diarios!

El camino es la recompensa

Por suerte, tenemos a nuestra disposición una amplia serie de productos y tratamientos que nos ayudarán a combatir y eliminar la mayor parte posible de la celulitis. Para no desperdiciar dinero ni tiempo, es importante que elijamos aquellos que mejor se ajusten a nuestras necesidades y a nuestro bolsillo, y que al mismo tiempo nos haga sentir cómodas, para que seamos constantes y el camino sea lo más amigable posible.

Cada vez más marcas se especializan o lanzan productos contra la celulitis: hay cremas, serums, mousses y geles. En términos generales, tienen fórmulas con acción intensiva y de shock, y contienen sustancias drenantes, lipolíticas e hidratantes. Los drenantes ayudan a mejorar la circulación y previenen la retención de líquidos; los de acción lipolítica, liberan y eliminan las grasas acumuladas; y los hidratantes -como todos sabemos- mantienen la piel suave y elástica.

Para que estos productos tengan máxima efectividad debemos colocarlos todos los días (de ser posible 2 veces al día, al menos durante el primer mes de tratamiento), con masajes circulares ascendentes en todas las zonas afectadas. Por lo general son de fácil aplicación y absorción, hay de todos los precios y no producen efectos secundarios.

Pero como a menudo las cremas por sí solas no son suficientes, tenemos una serie de tratamientos (realizados en spas, clínicas estéticas, salones, etc.) que ayudan a combatirla más rápida e intensivamente:

  • Drenaje linfático: este tratamiento, ideal para desfavorecer la retención de líquidos y la hinchazón, es asombroso: con sólo una sesión de 1 hora, ya podremos sentirnos más deshinchadas y livianas.
  • Mesoterapia: esta técnica consiste en introducir la medicación anticelulítica directamente en la piel mediante microagujas. Es clave que el primer diagnóstico lo haga un médico, y que estemos atentas a posibles efectos secundarios o alergias. Por lo general, se aplican una vez por semana durante dos meses.
  • Electrodos: están especialmente indicados para la flaccidez, ya que mediante la estimulación secuencial se logra aumentar el tono muscular. Las sesiones no suelen durar más de 20 minutos.
  • Criolipólisis: consiste en la aplicación de frío, mediante el cual se busca eliminar la celulitis por vaso constricción; asimismo, aumenta la circulación sanguínea y promueve la eliminación de toxinas.
  • Ozonoterapia: es un tratamiento que permite eliminar toxinas, ayudando a la formación de nuevos tejidos y otorgándole gran elasticidad a la piel.

Ahora sí: ¡basta de chácharas y atrévanse a soñar!

Por Mariella Figueredo