Belleza natural y reluciente a cualquier edad.

Todas queremos vernos más jóvenes y lucir una piel radiante y sin arrugas. Por ello, tendemos a comprar todo lo que prometa una piel más joven, en especial si incluye el término “anti-aging” en su etiqueta. Pero a no desesperar: prestando atención a este decálogo –muchas de sus reglas tan conocidas como olímpicamente ignoradas-, te será más fácil evitar el despilfarro y la acumulación de productos que, en muchos casos, no necesitamos:

1) Usarás protector solar los 365 días del año: así brille el sol o llueva a cántaros, sea en julio como en febrero, usar protector solar (de al menos SPF 30) es la única y más eficaz herramienta para prevenir arrugas, el envejecimiento de la epidermis y, lo que es más importante, el cáncer de piel. ¿Te da pereza ponerte protector en invierno? En ese caso es recomendable que, al menos, procures una crema diurna que contenga protector.

2) No fumarás: otra obviedad que no está de más reiterar para aquellas que están –o se hacen- las distraídas. Además de los conocidos efectos nocivos para nuestra salud, los cigarrillos destruyen el colágeno y la elastina de nuestra piel, ambos principios súper necesarios para mantenerla firme.

3) Usarás retinol: este componente es clave para retrasar el envejecimiento cutáneo, además de minimizar las líneas y marcas ya existentes. También es importante no explotarnos los granitos: siempre dejan marcas, que con la edad son más difíciles de borrar.

4) Te hidratarás constantemente: cuanto más hidratada esté la piel, mejor -y menos van a lucir las arrugas-. Por eso, es recomendable tomar mucha agua (¡los refrescos no cuentan!) y aplicar a diario una crema hidratante.

5) Dormirás lo necesario: la piel necesita descansar para repararse. Por lo tanto, debemos asegurarnos al menos 8 horas diarias de sueño para que la piel se recomponga, desaparezcan las ojeras y nuestras cremas nocturnas penetren más eficazmente.

6) Mantendrás un peso saludable: engordar y adelgazar permanentemente no le hace bien a la piel, ya que a lo largo de los años la misma pierde elasticidad, dejando marcas permanentes como estrías y flaccidez. 

7) Comerás saludablemente: la piel se nutre no sólo de las cremas que nos aplicamos y de los tratamientos que recibimos, sino principalmente que de los alimentos que ingerimos. Algunos alimentos claves para el anti-aging son: aquellos ricos en omega 3 -como el salmón, la palta y las nueces-, vegetales de color verde oscuro -como brócoli y espinaca-, las almendras y el té verde. Asimismo, podemos complementar la dieta con un complejo multivitamínico, siempre que así lo entienda conveniente nuestro médico.

8) Te ejercitarás: moverse hace muy bien. Bastará con ejercitarse 4 o 5 veces a la semana durante 30 minutos, para hacer –y sentir- la diferencia. El ejercicio incrementa nuestro flujo sanguíneo, lo que se traduce en una piel más saludable y joven. Idealmente, debemos ejercitarnos combinando rutinas cardiovasculares con aquellas orientadas a la tonificación muscular, para así alcanzar el equilibrio perfecto.

9) No te estresarás: hagan todo lo que puedan para desestresarse y relajarse. El estrés y las preocupaciones hacen que las células envejezcan más rápido, y este deterioro se nota –lamentablemente- en la piel. Para mantenerse joven es fundamental conectar con nuestra mente y controlar las emociones. Y si te resulta difícil hacerlo sola, siempre podés recurrir a un especialista o profesional, o bien dedicarte a alguna actividad específica (como el yoga) que te ayude a desconectarte del exterior y vincularte con tu interior.

10) Te desintoxicarás: la filosofía anti-aging cree que, en parte, envejecemos porque nos intoxicamos. ¿Y cuáles son las principales fuentes de toxinas? Lo que bebemos y comemos. Por eso, debemos mantenernos alejadas del alcohol, el café, el azúcar blanco, las grasas saturadas, los colorantes, los conservantes y las harinas, para mantenernos saludables.