La visión de Verónica García Mansilla sobre las nuevas Relaciones Públicas
Entrevista por Verónica Massonnier
Vero García Mansilla y su empresa Nueva Comunicación son referentes de la comunicación corporativa y las relaciones públicas. Nos reunimos con ella para que nos contara cuáles son las tendencias en su rubro y cómo se ha podido crear, en tiempo de pandemia, acciones que acerquen las empresas a la sociedad.
Lo primero es comprender la identidad de su marca: ella se define como un “sastre” que trabaja a la medida de cada necesidad. Esto significa que una vez definidos los objetivos se trata de unir a los públicos con la historia que la empresa desea comunicar; puede ser a través de eventos, pero también de webinars, lives, o espacios personalizados o encuentros de actividades uno a uno.
Hoy las tendencias indican que se crean más experiencias en las que las personas puedan participar y compartir con otros: hoy hemos pasado del “storytelling” al “storydoing”, un espacio en el que las acciones hablan más que las palabras. En este nuevo contexto los directores de las empresas se han involucrado a nivel personal como referentes que proporcionan confianza, que dan transparencia y humanizan. Son figuras visibles y salen a comunicar personalmente las decisiones, marcando un protagonismo que antes no se percibía.
Otra tendencia es la importancia del “user generated content”: el propio público genera el material que luego se transforma en acciones de comunicación. En la pandemia se crearon acciones muy cálidas y personalizadas a través de las redes sociales: la necesidad de compartir prevaleció por encima del aislamiento.
Es claro que durante la cuarentena hubo que trabajar con dinámicas que involucran la tecnología; se tomó como una oportunidad para personalizar, para dar mensajes de mayor calidez, más humanos e interpersonales. Lo interesante es que estas acciones, en las que no existía el evento en su forma clásica y presencial, tuvo un gran impacto y estimuló la cercanía. Vero siente que “Se abrieron muchos corazones en tiempo de pandemia. Todos abiertos viendo como nos ayudábamos entre todos. Estábamos muy presentes, tanto o más que en un evento de cien personas”.
Con respecto a las acciones solidarias ella dice: “Nosotros siempre trabajamos para ONGs, y nos dimos cuenta de que podíamos hacer algo por aquellas personas que estaban en situación de crisis de verdad. En las cárceles no estaban recibiendo visitas y es a través de las visitas que reciben habitualmente todos los productos de higiene personal o pañales. Al no existir la visita estos productos no llegaban. Vimos eso y armamos una gran campaña que llegó a más de 350 mujeres. Invitamos a participar a nuestros clientes BAS y TATA que donaron más de 300 camperas de polar, y otros ofrecieron su tecnología. Además, se entregaron canastas con productos de higiene. Con esto se buscó generar una actividad que rompiera sensación de aislamiento y llegar a través de un regalo individualizado”.
También trabajamos con Canastas UY (protagonistas de la Pandemia) y en un acto de inconsciencia mío, le planteamos a Tres Cruces la idea de apoyar para crear la olla popular más grande de Uruguay. Con el esfuerzo de todos, quisimos llegar a todo el país llevando el producto a más de 40 puntos de Montevideo y al resto del país ¡con 22000 canastas y 20.000 porciones de comida! Se hizo en vivo a través de la TV y fue un evento muy lindo que sumó a muchísimas personas y empresas. Se buscó trabajar mano a mano con los clientes, creando vínculos con aquellas personas que realmente lo necesitaban”.
También en colaboración con la pandemia BBVA hizo una donación al Instituto Pasteur.
En síntesis, para ella “Vamos hacia un mundo digital, pero con contenidos locales y emocionales, y esos encuentros boutique son los realmente interesantes a futuro. Hoy estamos más presentes que nunca porque la incertidumbre nos obliga a vivir y ¡a disfrutar el hoy!
En lo personal su foco y energía están puestos en estar cerca de la naturaleza; pasa muchos fines de semana en su casa de Cabo Polonio, ocupa su tiempo libre en el mantenimiento de su fabulosa huerta y cuida su mente, cuerpo y espíritu con alimentos orgánicos y con agua purificada. Recientemente adquirió un equipo muy sofisticado que clasifica el agua para los diversos usos. Además está estudiando on line sobre medicina alternativa y el poder terapéutico de las flores.
Fotos: ELAIZA POZZI @tanapozzi







