Entrevistamos a Stephanie Delay, actriz y modelo, de 35 años. Mamá de María Luz (11), Julieta (7), Tommy 5 y Alma (3). Nos cuenta todo sobre su carrera y sus inicios en el Teatro. Además, disfrutamos de un photo shooting en la súper camioneta GLB de Mercedes-Benz que, con sus tres filas de asientos y las mejores condiciones de seguridad, es ideal para una familia grande.

¿Cómo surgió tu faceta de actriz?

Mi faceta de actriz la tuve siempre dentro mío, de hecho, desde cuando era niña, que me paraba frente a los espejos y hablaba, ponía caras, actuaba… Tenía claro que de grande quería trabajar con algo relacionado a la televisión, a los medios, hacia la comunicación, hacia la expresión de por sí. Puedo decir que es una faceta que desde chiquita estuvo prendida adentro mío. 

¿Dónde o con quien estás estudiando?

Empecé a estudiar en la Escuela, en materias de Teatro que no eran obligatorias, pero me quedaba post clase para presentar Obras. 

Estudié en varios lugares. Fui recorriendo distintos caminos y distintas áreas dentro de la actuación. 

Primero estudié sobre todo lo que era Teatro, pero siempre tuve claro que lo que más me gustaba era sobre ficción televisiva y acá en Uruguay era muy difícil. Por suerte en estos últimos años todo lo que es cine ha crecido y hay más lugares para estudiar ante cámara. 

Después de estudiar por la vía del teatro descubrí que dentro del teatro lo que más me gusta es gesto íntimo y trabajar en salas chiquitas que te permiten estar más cerca del público. Lo veo como una actuación más real, más hacia adentro, que es la que a mí más me gusta, y en esto es que siento que se parece más al cine. Es el tipo de actuación que más me gusta. 

Actuación ante cámara en el primer lugar que estudié fue en La Escena, que me recibí hace 3 años. Luego, seguí estudiando con Gabriel Pérez hasta hoy en día. El año pasado estudié también con Fernando Hernández, en un curso también de Ante Cámara. Este año me enfoqué a estudiar en Dodeca, un curso que se llama de Avanzados, que es ejercitar permanentemente distintos ejercidos a nivel actoral. Los actores necesitamos estar activos de cierta forma, y con todo este tema de la pandemia se ha complicado bastante. Entonces este año decidí mantenerme activa haciendo este curso de avanzados, que está buenísimo y que estás todo el tiempo generando contenidos y manteniéndote activa. Para todo lo que es ficción es súper recomendable. 

Además siempre estoy haciendo a workshop nacionales e internacionales. Hice con Juan Minujin, con Gastón Pouls, con Santi Senso… siempre estoy tratando de estar activa e informada para seguir creciendo a nivel personal y profesional.  

¿Cual es o cuáles son tus actrices favoritas?

Meryl Streep y Ema Stone.

¿Sos de ir al teatro? 

¡Sí! Me encanta ir al teatro. Me fascina en sí todo tipo de arte. Ya sea un museo, teatro, recitales, ir al cine, exposiciones de pintura… El arte es lo que me mueve. De hecho, además de ser actriz soy diseñadora y siempre tuve claro que mi camino iba por ahí. 

Con la pandemia los teatros estuvieron cerrados, el año pasado pude ir al Solis, en un momento que abrió, y vi “Cuando nos volvamos a abrazar”, una obra buenísima. ¡Estoy deseosa de que abran los teatros! 

Veo mucho teatro nacional y cuando viajo planifico ir a ver obras y musicales. También lo hago en el interior del país. Este verano tuve la suerte de ver una obra alucinante en el Cabo Polonio, en un teatro bien chiquito. 

¿Estás con alguna obra?

Me suspendieron una obra que se llama Anomalía, es una obra que la Directora es Cecilia Caballero. Estuvimos ensayando un año y medio. Hicimos un prestreno y el día que estrenábamos saltó toda la pandemia y tuvimos que suspender. Ahora estamos reviendo para volver a ensayar para una vez que reabran los Teatros poder exponerla. Es una obra re linda que toca varios temas muy interesantes como todo lo que es abusos en sí, es una obra muy interesante, que le pusimos mucha alma, trabajo y corazón. Es una obra que se exponía en Londres en un teatro bien chiquito, que se llama Old Redlion, donde actúan muchas celebridades. 

¿De qué manera pensás y sentís que te afectó la pandemia?

Yo creo que en lo que me afectó es en aprendizaje y crecimiento. Tanto en lo personal como profesional y espiritual. 

En cuanto a lo espiritual busqué hacer más cosas que conecten. Meditar más, enfocarme más en mí misma, en escuchar mi cuerpo, en lo que siento. Conectar, confiar y enfocar. 

En cuanto a lo profesional, si bien todo lo que es Teatro estuvo parado, trato de ver el vaso medio lleno de cada situación, es una característica que tengo frente a la vida. 

Por ejemplo, cuando se me cayó la obra Anomalía, que veníamos trabajando muy fuerte entonces lo primero que hice fue analizar la situación y me enfoqué en estudiar. Si bien siempre estuve estudiando no estaba pudiendo enfocarme tanto en esta área, ya que los ensayos venían siendo de 8 horas, a su vez ser mamá y tener otros trabajos como modelo se me complicaba. Entonces tomo como positivo que pude dedicarme a estudiar más y estudiar con gente que si hubiera estado todo activo no hubieran tenido tiempo para dar cursos. 

Otra cosa que aproveché fue a estudiar canto, que siempre lo tuve en él “debe”. Ahora estudio en un coro con mi mamá e hicimos un vínculo entre nosotras muy lindo. 

En cuanto a lo personal sobre todo el poder estar más tiempo conectada en pareja, ya que mi marido viaja un montón, y esta pandemia nos conectó como familia y como pareja dándonos más tiempo juntos. Luego cuando nos pudimos empezar a juntar con pocas personas, ves que elegís juntarte con personas que de verdad te llenen el alma, a valorar más. Yo creo que antes de la pandemia uno vivía más como en piloto automático y la pandemia trajo esa conexión y reflexión de la vida y creo que estuvo buenísimo. 

Fuiste modelo de moda y de publicidad; ¿cómo viviste esta experiencia?

Empecé a hacer publicidad desde que tengo 10 años y siendo modelo desde que tengo 14 años. Viví más tiempo de mi vida en los medios que fuera de ellos. Lo tomo como una experiencia que estuvo buenísima, que fue de crecimiento, del estar a prueba, y de oportunidades. Soy muy agradecida a mi carrera y a mis experiencias. Siempre todo nos deja un aprendizaje. La moda y mi profesión me dejó un montón de imágenes y de lugares conocidos. Yo empecé a viajar a los 16 años, y eso a mi edad no era común. Llegué a vivir en otros países en períodos de 3 meses y a trabajar de lo que me gustaba. Una anti rutina pero que requería muchas horas de trabajo, pero a la vez placentero. Me llevó a conocer mucha gente y lugares. 

Me llevó a madurar de una forma increíble. Hoy puedo ser quien soy gracias a la vida y esas experiencias.  

Como madre, ¿en qué aspectos de su educación pones el foco?

Como mamá lo primero en que me enfoco es en educar personas que sean felices, que sepan escucharse, que sean buenas personas, que no importa los errores que uno cometa, que siempre hay que arriesgarse para no quedarse con las ganas de saber qué hubiese pasado. Esto último es algo que aplico mucho a mi vida y que trato de trasmitírselos a mis hijos. Pongo mucho énfasis en lo que es la escucha, el respeto, en empatizar con el resto y que se pongan en el lugar del otro, pero siempre escuchándose a sí mismos; el corazón y la intuición. 

Apoyarlos desde la escucha y la buena comunicación. Fundamental tener una buena comunicación con ellos y que puedan confiar, que puedan querer y que sepan que estoy ahí como sostén. Para eso trato de compartir momentos de exclusividad que son los momentos donde logro cosas más ricas, y me cuentan más secretos y se dan charlas inolvidables y aprendizajes mutuos. 

¿Cómo comparten las tareas de la casa con tu marido?

Si, somos de compartir tareas. Sobre todo, lo que aprendí a lo largo de mi vida es a pedir ayuda cuando siento que me desbordo. Hay cosas que a él le salen mejor y le gusta más y hay otras que yo me siento más ducha. Creo que lo más importante es que en las cosas relevantes el poder guardarse un lugar en la agenda, tanto él como yo y el contar el uno con el otro. Eso es un desahogo.  

¿Qué aspectos positivos y negativos ves de la digitalización?

Enfocando estos aspectos en la pandemia, como los zoom y clases virtuales, por ejemplo, me he cuestionado varias cosas. Por un lado, a mis hijos los crié con una formación de “pantallas cero”. En mi casa no tenían celular ni computadora. Televisión solo se veía una hora por fin de semana donde se veía una peli en familia, que para mí era súper positivo. Con la pandemia me di cuenta que mi poca introducción en toda esta área tecnológica hizo que me tuve agiornar de golpe e hizo que las primeras semanas me volviera un poco loca. Al principio estaba que si o que no, pero si no lo hacía veía que mis hijos iban a quedar por fuera de distintos programas. 

Con las clases virtuales creo que lo positivo fue que dejó poder como mamás y papás vivenciar cual moscas las clases en un salón. Valoré 10 veces más el trabajo del maestro, el poder enseñar y ser el sostén de una clase entera. Se revalorizó toda esta área. En cuanto a lo negativo, soy de esas personas que le gusta más lo presencial. Me parece que el contacto, la mirada, el abrazo, el estar con el otro de forma presencial te da algo que la virtualidad no te lo da. Cuando esta digitalización es excesiva se pierde la parte humana, entonces hay que estar atentos de no perder lo humano. 

Una canción:

Tengo muchas, y las uso mucho para entrar a distintos estados a la hora de actuar. Según lo que sienta escuchar es la canción que elijo.

Un restoran:

Los Francesitos. Porque es el restaurante de mis abuelos. Soy vegetariana así que le saco la carne a los chivitos.

Un vino:

Me gustan los tintos. Y preferiblemente pinot. Y si es de bodega o de boutique mejor.

Una prenda:

Creo que si tengo que elegir algo que siempre estoy usando son championes, soy fanática de todo lo que es calzado. Generalmente estoy de ropa deportiva.

Un perfume:

Según la época. Ahora estoy usando La Vie Est Belle e Lancome. Es el perfume que usaba mi abuela y me hace acordar a ella.

#MujeresPoderosas